Desde que el CNE anunció el año pasado que no se realizarían las elecciones regionales correspondientes al año 2016, éstas sin duda alguna fueron y siguen siendo un tema que causa drama, generado un completo dilema, principalmente debido a todos los acontecimientos que se han suscitado en los últimos meses, lo cual ha fundado una gran cantidad de críticas a la oposición, ya sea a su favor o en su contra.

Al comunicar el CNE lo mencionado en el párrafo anterior, no tardaron en surgir las reacciones de la MUD, de los venezolanos y claro, del gobierno. La oposición, como es costumbre, expresaron que esas elecciones debían realizarse, que el CNE es un fraude, y todas esas cosas que dicen ellos reiteradamente. Posteriormente, llegando al presente año, cuando empezaron las protestas, con el objetivo de salir del régimen que nos gobierna y que es necesario salir de él lo más pronto posible, se le suma el hecho de la ANC, que esta debía impedirse y a los venezolanos se les inculcó que con realizar esas cosas el gobierno la iba a detener, pero claramente eso no iba a suceder, por tanto la única y principal meta de esas acciones era lograr salir de la dictadura.

Estas movilizaciones cívicas estaban dando unos resultados un poco alentadores, se veía al gobierno más aún desesperado, parecía que con cada alzamiento se subía un punto más en la lucha por salir de esto, puesto que la ciudadanía estaba respondiendo de forma efectiva, a pesar del grado de crueldad con el que eran atacados por los cuerpos de seguridad del Estado, y la desorganización que había entre los manifestantes, se sentía que los más de 100 días de rebelión y más de 100 muertes tendrían tarde o temprano su motivo más importante, ese por el que todos esos jóvenes entregaron su vida, la libertad de su país.

Sin embargo, la MUD se encargó una vez más de que todos esos levantamientos se apagaran, -así como sucedió en el 2014-, de que la muestra de civismo revelada por los venezolanos el 16 de julio, (que muchos creían en esta demanda como un trampolín más para salir de esta situación), se fuese al caño, esa manifestación en la que millones de venezolanos participamos, apoyando cada punto citado en las boletas (haciendo énfasis en el gobierno de transición), y que la MUD al saber que se realizarían las fulanas elecciones regionales decidió ignorar, cuando anteriormente expresaron que unas elecciones luego de la antedicha ANC no tendrían fundamento. Pero pese a ello, al hecho del fraude descomunal cometido por el CNE en las elecciones constituyentistas dado a conocer por la empresa SmartMatic y repudiado internacionalmente, resulta inconcebible que la oposición haya jugado de nuevo con las esperanzas de quienes los siguen, que hayan dejado a un lado el más de centenar de fallecidos, la disputa que cada venezolano realizó por más de 100 días, los muchos heridos que resultaron por estas acciones, y algo más que causa un profundo sentimiento de tristeza, el dolor de las madres y familiares que perdieron a su ser querido, para que todo ello desembocara en la participación de la oposición en unas elecciones regionales con el mismo poder electoral que han dicho mil y una vez que está a merced del gobierno; y tal como dijeron las madres de los jóvenes asesinados: ellos no dieron su vida para que ustedes fuesen gobernadores. Y sinceramente esas palabras me llegaron muy fuerte al corazón, porque sí, ellos no eran ni familia ni mucho menos amigos, pero eran venezolanos queriendo vivir lo que el gobierno no les había dejado y que finalmente les terminó quitando la vida, eran venezolanos luchando porque todos por igual tuviéramos esa libertad que tanto hemos deseado y eso es motivo suficiente para que el dolor de cada familia de luto también sea el mío, y no, eso no se repara ganando ni las 23 gobernaciones.

Ahora bien, habrá quienes dicen que no se debe cometer el mismo error del año 2005, pero la situación de aquel año no puede ser comparable con la que vivimos actualmente, puesto que en dicho año no hubo más de 150 muertes por protestas tomando en cuenta las ocurridas en el año 2014 y en este año, no había una crisis tan grave como de la que somos testigos, no se generaron tantas situaciones de sublevaciones, no existieron llamados convocando el artículo 350 de la Carta Magna, el cual supone un desconocimiento al gobierno, no que se le hará caso cuando un puesto político esté a la vista, tampoco concurrieron demandas sobre la implantación de una “hora 0”, el gobierno no había solicitado la realización de una ANC violando todo estatuto legal correspondiente a ello, ni tampoco se llevaron a cabo esas elecciones fraudulentas con el claro apoyo del poder electoral, y sobre todo la comunidad internacional no había volcado su mirada a Venezuela por atravesar momentos sumamente delicados, entre una infinidad de cosas más por las que pasamos en el presente. Por tanto, desde mi perspectiva opino que si en el 2005 la oposición no participó en las elecciones alegando desconfianza al ente electoral sin estar cruzando por este terrible ambiente, me es contradictorio que lo hagan en estos momentos presenciando los contextos de fraude electoral, entre otros, a lo cual la comunidad internacional, de la que tanto han pedido ayuda, ha reaccionado con desdén y también con sorpresa al saber que la oposición participará en la contienda electoral. Y de la misma manera opino en cuanto a las frases de que con ese CNE ganaron la Asamblea Nacional, sí, así es, pero el espacio vivido del 2015 no es igual a este, en aquel momento era pertinente participar y no lo iban a hacer por encima de más de 100 fallecidos, y llanamente pienso que de poco ha servido esa victoria de la AN, ya que el gobierno sigue haciendo lo que quiere.

Sin importa ello y todas los sentires que han surgido en torno a este tema, es un hecho que la oposición participará en las elecciones regionales, es más, ya hay varios políticos que se inscribieron para los próximos sufragios, (que ya no serán en diciembre, sino en octubre a petición de la ANC), alegando que “no se deben perder espacios”, aunque desde mi parecer más espacios y apoyo que el perdido por las malas decisiones de la MUD no la compensarán estas elecciones, las cuales una gran mayoría de los ciudadanos electores no respaldan y han tildado a la oposición de traidores, por no mencionar peores calificativos, por lo cual, la oposición debería preocuparse más por lo que dicen los venezolanos y por el apoyo perdido, en lugar de estarse apuntando para unas elecciones que no les garantizan nada, porque en el caso de ganar las gobernaciones no se les da seguridad de que podrán cumplir sus funciones o bien que a los días o meses la ANC decida que equis gobernado legítimamente electo será destituido, irá preso y sustituido por el sujeto que la ANC desee (misma que se ha establecido como un pseudo-poder legislativo paralelo a la AN, y con más atribuciones que ésta), así como han hecho con varios alcaldes que fueron legalmente electos y aún así los han destituidos e impuesto condenas a cárcel. A causa de ello, como escribí más arriba, la oposición debería sentir más inquietud por el apoyo que han perdido, que por unas elecciones condicionadas, porque hace semanas requirieron protestas y el pueblo no respondió como se esperaba, al menos no en Maracaibo, lo cual francamente es una lástima, porque la ciudad y varios municipios del estado Zulia estaban respondiendo favorablemente a las solicitudes de la oposición, pero resultó increíble cómo ésta le echó tierra a lo que se había avanzado, cómo prácticamente lo sucedido desde abril quedó archivado…

Pero bien, participen en las elecciones y veremos cómo surge todo y así podremos tener una opinión post-elecciones. Sucesivamente a eso, me pregunto lo siguiente: si estaban como caimán en boca de caño esperando el anuncio de las fechas de las aludidas elecciones y acto seguido lanzarse a ellas como hormigas a un terrón de azúcar, ¿por qué no lo dijeron al país, en lugar de estarse con tantas vueltas en el asunto? Les hubiera resultado un poquito menos negativo el decir que participarían en las elecciones para quitarles espacios al gobierno –como dicen ellos-, pero que aún así seguirían llamando a protestas diariamente, en lugar de enfriar las calles e irse como borreguitos a registrar, dejando a un gran cantidad de venezolanos molestos y sin esperanzas, ya que muchas personas más que apoyarlos porque creen en ellos, hay muchos otros que no y solo los seguían en sus demandas porque creen que es la salida de este infierno.

Personalmente, a mí no me sorprende el cómo actuó la MUD, porque así ha sido su manera de manejarse, primero sus intereses y luego lo demás, y el principal objetivo que ellos persiguen es el poder máximo, y la mayoría no se detiene hasta conseguirlo, porque el gran objetivo de la política es el poder, aunque sí, en teoría debe ser el bienestar de la sociedad, pero sabemos que la política se manipula por las ganancias. Sin embargo, no se debe olvidar que en un político sin apoyo de los ciudadanos no es más que un disfraz, y si la oposición se empeña en no escuchar y canalizar lo que los venezolanos dicen, los van a seguir perdiendo; ese apoyo que obtuvieron de los oficialistas cansados y los llamados “ni-ni” lo tienen en peligro, porque la oposición no es mayoría por merito propio en el total de los venezolanos que los apoyan, lo son por esos votos castigos del 2015 y de aquellos que dicen “entre los males el menor”, por tanto deben ponerse las pilas, y no ignorar estos hechos que son una realidad, ni tampoco juzgar a quien los crítica solo porque no piensa como ellos, ya que al hacer eso ellos mismos como políticos y quienes los apoyan que deliberan de esa manera se convierten en lo que por tanto tiempo han criticado, que al haber una persona que no esta de acuerdo con ellos la señalan y echan a un lado.

Por otro lado, un sistema de partidos, como es la MUD, no se divide o pone en peligro la “unidad” del mismo por el hecho de que la líder de un partido decida criticarlos y aislarse de ellos por algo que considera han estado haciendo mal, al final de todo, ellos dicen ser partícipes de la democracia que se debe recuperar y de la libertad de expresión y pensamiento, esta en su derecho de hacerlo, incluso personajes políticos de la MUD, tales como Capriles y Antonio Ledezma, sobre todo este último, hizo más énfasis en que han cometido errores y que se debe rectificar, por lo cual me parece exagerado achacarle “el peligro de la unidad” a una sola persona, cuando ahí todos han efectuado faltas, muchas de ellas graves.

De tal modo, que es de muestra de gran carácter aceptar los traspiés por voluntad propia, en lugar de señalárselos a un solo individuo, puesto que ello es de cobardes e hipócritas. Y en definitiva, si un personaje les resulta incómodo y éste decide separarse de ellos, yo más bien pensaría que les estaría haciendo un favor, a ellos y sobre todo así mismo, de tal manera que así cada quien lleve su carrera política como mejor le parezca, y no haya dependencias.

Consecuentemente con ello, la inestabilidad de la “unidad” se pone en riesgo por las malas decisiones y acciones que la mayoría interna tomen, por mentirle a quienes los apoyan, y más que ser arriesgado la poca unidad que exista entre ellos mismos, lo es el perder la alianza con sus seguidores, como he venido puntualizando periódicamente en este artículo.

Finalmente, no me resta más que esperar la manera en la que se vayan dilucidando las escenas en la palestra política, para que se pueda, como mencioné unos párrafos antes, emitir una opinión conforme vayan surgiendo las cosas. Y no se los voy a negar, tengo miedo, un recelo que me agobia y no me abandona por la crisis que pasamos. Sin embargo, lo que nos espera al salir del régimen en manos de esta oposición debo confesarles me da terror, porque el desastre que ha cometido este gobierno ha sido sin precedentes, y la verdad no confío en que la oposición pueda operar correctamente en lo que el país necesita para recuperarse, ya que el punto de que no han sabido cómo comandar la Asamblea Nacional, (y ahora menos que la ANC les ha usurpado sus funciones) y ponerse de acuerdo todos, crea dudas de que puedan hacerlo con todo un país; y para mí una dictadura como esta no sale con votos, la salida es en la calle, pero con estrategias e inteligencia, y más unidad entre los venezolanos. La MUD es un instrumento que se debe utilizar para salir de esto, ya que lamentablemente ellos tienen el monopolio como la oposición “real” del país, no que ellos utilicen a los ciudadanos para sus fines propios, y al salir de este régimen es conveniente que poco a poco se salga de la MUD, aunque lo preferible es que sea pronto, -sin embargo lo veo difícil, puesto que actualmente no hay una figura con suficiente poder que corresponda a las necesidades de la nación y contrarreste el fiasco que es la Unidad-, y se debe ir creando una generación relevo de políticos mucho menos trillados que los actuales.

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